Originario de las regiones mediterráneas, el cardo mariano vive en suelos secos y soleados. Bajo su aspecto espinoso poco atractivo, se esconde una naturaleza benefactora. Sus hojas jaspeadas de blanco inspiraron una bonita leyenda: al huir hacia Egipto para evitar les persecuciones, María se escondió detrás de un matorral de cardos para dar el pecho al niño Jesús. Algunas gotas de leche materna cayeron encima de las hojas y las marcaron para siempre... Desde la antigüedad, se ha utilizado para reconfortar y aliviar los problemas hepáticos.
Beneficios para la Piel Aceite de cardo mariano bio
Tradicionalmente, el aceite de cardo mariano bio ha ofrecido a la piel su acción nutritiva y reconfortante.