Exfoliante Facial
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Exfoliar el rostro es el gesto que hace que todo lo demás funcione mejor. Con el paso de los días, las células muertas se acumulan en la superficie de la piel y la dejan opaca, áspera y menos receptiva a los tratamientos. Un exfoliante facial retira esa capa y devuelve luminosidad y suavidad al cutis.
En Clarins trabajamos con partículas de origen natural y activos vegetales, no con granos agresivos. Fresh Scrub es una crema exfoliante refrescante con gránulos de origen natural que pule la textura y despierta la piel apagada; funciona bien en pieles normales y mixtas y deja una sensación de frescura inmediata. Comfort Scrub es un aceite nutritivo con microcristales de azúcar que se transforma al contacto con el agua: exfolia mientras nutre, por lo que es la opción indicada si tu piel tiende a la sequedad o si te incomodan las texturas rugosas.
Una o dos veces por semana es suficiente. Exfoliar de más irrita la barrera cutánea y provoca justo lo contrario de lo que buscas: más sensibilidad, más rojez y, en pieles grasas, más brillo. Después de exfoliar, aplica tu loción tonificante y tu sérum sobre la piel todavía húmeda para aprovechar el momento en que mejor absorbe.
Si además quieres tratar la hidratación o la luminosidad de forma más profunda, complementa con una mascarilla facial. Y para el cuerpo, la gama de exfoliantes corporales trabaja con la misma filosofía vegetal.
En Clarins trabajamos con partículas de origen natural y activos vegetales, no con granos agresivos. Fresh Scrub es una crema exfoliante refrescante con gránulos de origen natural que pule la textura y despierta la piel apagada; funciona bien en pieles normales y mixtas y deja una sensación de frescura inmediata. Comfort Scrub es un aceite nutritivo con microcristales de azúcar que se transforma al contacto con el agua: exfolia mientras nutre, por lo que es la opción indicada si tu piel tiende a la sequedad o si te incomodan las texturas rugosas.
Una o dos veces por semana es suficiente. Exfoliar de más irrita la barrera cutánea y provoca justo lo contrario de lo que buscas: más sensibilidad, más rojez y, en pieles grasas, más brillo. Después de exfoliar, aplica tu loción tonificante y tu sérum sobre la piel todavía húmeda para aprovechar el momento en que mejor absorbe.
Si además quieres tratar la hidratación o la luminosidad de forma más profunda, complementa con una mascarilla facial. Y para el cuerpo, la gama de exfoliantes corporales trabaja con la misma filosofía vegetal.
¿Tienes una pregunta?
Nuestros expertos responden.
¿Para qué sirve un exfoliante facial?
Un exfoliante facial retira las células muertas acumuladas en la superficie de la piel. Al hacerlo, el cutis se ve más luminoso y uniforme, la textura se afina y los poros lucen menos marcados. También mejora la absorción de los sérums y cremas que apliques después, porque ya no encuentran una capa de células muertas de por medio.
¿Cada cuándo debo exfoliar mi rostro?
Una o dos veces por semana es lo recomendable para la mayoría de las pieles. Si tu piel es sensible o reactiva, empieza con una vez cada diez días. Exfoliar todos los días daña la barrera cutánea y produce el efecto contrario: irritación, rojez y, en pieles grasas, más producción de grasa como respuesta.
¿Cuál es la diferencia entre un exfoliante físico y uno químico?
El exfoliante físico usa partículas — gránulos naturales, microcristales de azúcar — que retiran las células muertas por fricción suave al masajear. El exfoliante químico emplea ácidos o enzimas que disuelven la unión entre esas células, sin frotar. Fresh Scrub y Comfort Scrub son exfoliantes físicos de partícula suave, pensados para pulir sin agredir.
¿Qué exfoliante facial es mejor para piel grasa?
En piel grasa o mixta conviene una textura refrescante y ligera que no añada más riqueza al cutis. Fresh Scrub, con gránulos de origen natural y acabado fresco, cumple ese perfil. Exfoliar una o dos veces por semana ayuda a que los poros luzcan más limpios, pero hacerlo con más frecuencia puede estimular la producción de grasa.
¿Puedo usar exfoliante facial si tengo piel sensible?
Sí, con una textura suave y menos frecuencia. Comfort Scrub, que es un aceite nutritivo con microcristales de azúcar, resulta más cómodo en pieles sensibles o secas porque nutre mientras exfolia. Aplica sin frotar, evita el contorno de ojos y espacia las aplicaciones a una vez por semana o cada diez días.
¿En qué momento de la rutina se aplica el exfoliante?
Después de limpiar el rostro y antes de la loción tonificante. El orden es: desmaquillar, limpiar, exfoliar, tonificar, sérum y crema. Aplícalo sobre la piel húmeda, masajea con movimientos circulares suaves durante unos segundos y retíralo con agua tibia. Por la noche es el mejor momento, porque la piel se recupera mientras duermes.
¿Puedo exfoliarme si me voy a exponer al sol?
Es preferible exfoliar por la noche y no justo antes de una exposición prolongada. La exfoliación deja la piel temporalmente más receptiva, así que el protector solar del día siguiente es imprescindible. En México el índice UV se mantiene alto todo el año, incluso en invierno y en ciudades de altura como la CDMX, donde la radiación es más intensa.
¿Cuál es la diferencia entre un exfoliante facial y uno corporal?
La partícula y la concentración. La piel del rostro es más delgada y sensible, por lo que los exfoliantes faciales usan gránulos finos y fórmulas más suaves. Los exfoliantes corporales trabajan con partículas más grandes y texturas más ricas, pensadas para zonas como codos, rodillas y piernas. No conviene usar uno corporal en la cara.